Evite costosas reparaciones con un monitoreo de corriente continuo
Los picos de corriente descontrolados y los sobrecalentamientos pueden destruir sus componentes en segundos. Este interruptor de detección autoalimentado soluciona este riesgo de forma automática. Al no depender de baterías ni fuentes externas, su confiabilidad es absoluta. Cuando la corriente en el cable monitoreado supera el umbral fijado entre 0.2 y 30A, el dispositivo interrumpe la señal en su contacto Normalmente Cerrado, deteniendo el sistema antes de que ocurra un daño permanente. Su construcción ignífuga previene la propagación de incidentes, protegiendo tanto al personal como a la infraestructura de su taller o fábrica.